
Foto: Ilustrativa
Un apagón generalizado dejó a casi toda Cuba sin electricidad tras el colapso del Sistema Electroenergético Nacional, afectando a cerca de 10 millones de personas. La empresa estatal Unión Eléctrica reportó la desconexión total de la red el 16 de marzo, lo que provocó cortes de energía en todo el país mientras las autoridades investigan las causas del incidente.
Se trata del sexto apagón masivo registrado en aproximadamente un año y medio, reflejo de la grave crisis energética que atraviesa la isla. El sistema eléctrico cubano opera con infraestructura envejecida y depende en gran medida de combustible importado, lo que complica la generación de energía y hace más difícil restablecer el servicio cuando ocurren fallas a gran escala.
La situación se ha agravado por la escasez de petróleo y las restricciones externas que afectan el suministro de combustible. Según reportes internacionales, las presiones del gobierno de Estados Unidos han reducido significativamente los envíos de crudo hacia la isla, lo que ha limitado la capacidad de generación eléctrica y ha incrementado los apagones en todo el territorio.
La crisis energética también impacta directamente la vida cotidiana de los ciudadanos, quienes enfrentan apagones prolongados que en algunas zonas pueden extenderse por horas o incluso días. Los cortes eléctricos han afectado el comercio, el transporte y la actividad turística, uno de los sectores clave para la economía del país, además de provocar protestas y tensiones sociales en diferentes localidades.
En medio de este escenario, el gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel anunció nuevas medidas económicas para atraer inversión, entre ellas permitir que cubanos residentes en el exterior participen en empresas privadas dentro del país. Las autoridades esperan que estas iniciativas contribuyan a aliviar la crisis económica y energética que enfrenta la nación caribeña.








