Francia blinda París y moviliza a 70.000 agentes ante el temor de una nueva jornada de disturbios

Las autoridades despliegan un operativo extraordinario y decretan el cierre de museos emblemáticos como el Louvre y Orsay tras la ola de violencia de la semana pasada
Internacionales23/10/2026Ahora NoticiasAhora Noticias

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Foto: AP

El gobierno de Francia ha anunciado el despliegue de unos 70.000 policías y gendarmes en todo el país de cara a las movilizaciones previstas para este sábado. Esta medida de seguridad excepcional busca frenar posibles actos vandálicos y evitar que se repita la extrema violencia vivida la semana pasada, la cual dejó destrozos en edificios públicos, saqueos y enfrentamientos directos con las fuerzas del orden.

Las protestas convocadas tienen como eje central la denuncia del alto costo de vida, una exigencia social que volverá a congregar en las calles a estudiantes, sindicalistas de la CGT y activistas del movimiento de “chalecos amarillos”. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió sobre la presencia de grupos radicales de extrema izquierda decididos a generar caos, por lo que el dispositivo policial incluirá helicópteros, vehículos blindados, cañones de agua y unidades tácticas de élite para proteger puntos estratégicos.

Ante la inminencia de los disturbios en la capital, el Ministerio de Cultura confirmó el cierre preventivo de los principales recintos culturales de París, incluidos el Museo del Louvre, el de Orsay, el Centre Pompidou y el Grand Palais. Esta decisión obligó también a los organizadores de la prestigiosa feria de arte Art Basel Paris a cancelar de manera anticipada su programación de fin de semana, priorizando la integridad de expositores, coleccionistas y visitantes internacionales.

Paralelamente, la ciudad de Orléans se prepara para albergar otra masiva concentración impulsada por medio centenar de organizaciones sociales, sindicatos y partidos de izquierda. Esta marcha busca manifestarse en contra del congreso del partido nacionalista y antiinmigración liderado por Marine Le Pen, un evento político que también estará fuertemente custodiado tras las alertas de posibles enfrentamientos ideológicos.

Mientras las autoridades mantienen una postura de absoluta inflexibilidad frente a cualquier conato de violencia, los organizadores de los distintos movimientos sociales defienden su derecho a la protesta pacífica frente a la crisis económica. El desarrollo de esta jornada marcará un punto crítico para la estabilidad social del país y pondrá a prueba la capacidad de respuesta del Estado frente al descontento ciudadano.

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