Blue Origin logra reutilizar su cohete, pero falla en su tercera misión espacial

El lanzamiento del New Glenn marca un hito tecnológico, aunque deja un satélite inutilizado y una investigación en curso
Tecnología21/04/2026Ahora NoticiasAhora Noticias

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Foto: NurPhoto/Getty Images

La compañía Blue Origin completó la tercera misión de su cohete New Glenn, logrando por primera vez reutilizar su propulsor, aunque el resultado general estuvo lejos de ser perfecto. A pesar de que el despegue y el aterrizaje se desarrollaron sin inconvenientes, la misión registró un fallo en la etapa superior que afectó el desempeño del vuelo.

El satélite BlueBird 7, perteneciente a AST SpaceMobile, logró separarse correctamente, pero quedó en una órbita demasiado baja para operar. Sin la capacidad de elevar su altitud, el dispositivo entrará en un proceso de desorbitación en el corto plazo. “Se espera que el costo del satélite se recupere bajo la póliza de seguro de la compañía”, informó la empresa en un comunicado, mientras que Blue Origin indicó que “la carga útil fue colocada en una órbita no nominal” y que continúa evaluando la causa del fallo.

El incidente también tuvo repercusiones en el mercado, con caídas en las acciones de AST SpaceMobile tras el lanzamiento. Su CEO, Dave Limp, reconoció la situación al señalar: “Si bien estamos satisfechos con la recuperación nominal del propulsor, es evidente que no cumplimos con la misión que nuestro cliente deseaba y que nuestro equipo esperaba”. Además, explicó que los primeros datos apuntan a que uno de los motores BE-3U no generó el empuje necesario durante el segundo encendido.

Pese a este contratiempo, la misión representa un avance significativo en la carrera espacial privada. La reutilización del propulsor —recuperado previamente en una misión de 2025— posiciona a Blue Origin en una senda similar a la de SpaceX, pionera en esta tecnología con su cohete Falcon 9. Este modelo ha permitido reducir considerablemente los costos de acceso al espacio en los últimos años.

En paralelo, el proyecto de AST SpaceMobile busca desarrollar una red de banda ancha espacial capaz de ofrecer conexión directa a teléfonos móviles sin infraestructura terrestre, una propuesta distinta a la de servicios como Starlink. Tanto Blue Origin como SpaceX continúan siendo actores clave en la industria y en contratos con la NASA, especialmente en el contexto del programa Artemis, que apunta al regreso del ser humano a la Luna.

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