
Multitudinarias Protestas en Guatemala Exigen Cambio y Defienden Elección de Arévalo
Ahora Noticias
La población, frustrada por lo que consideran amenazas a su voluntad democrática, exige la renuncia de figuras clave, a quienes acusan de poner en peligro la democracia guatemalteca.
El detonante de esta masiva movilización fue el secuestro de las actas electorales el 30 de septiembre por parte del Ministerio Público, que terminó en un enfrentamiento entre fiscales y magistrados del Tribunal Supremo Electoral. La población, en su mayoría, respalda al presidente electo Bernardo Arévalo, quien ha denunciado esta operación como una "escalada de violencia jurídica" que busca "la anulación del resultado electoral".
Las críticas se centran en dos figuras clave: Consuelo Porras, fiscal general, y Rafael Curruchiche, jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI). Ambos han sido señalados en años anteriores por supuestas maniobras para obstaculizar investigaciones de corrupción y manipular la justicia. En 2021, Estados Unidos sancionó a Porras retirándole su visa y prohibiéndole la entrada a su territorio, mientras que Curruchiche fue incluido en la lista Engel de Estados Unidos en 2022, que reúne a personalidades consideradas corruptas y antidemocráticas.
Lo que distingue estas protestas es su liderazgo en el mundo rural, a cargo de las autoridades indígenas y la agrupación "Los 48 cantones de Totonicapán". La movilización ha sido apoyada por diversos grupos, incluidos estudiantes universitarios, profesionales, organizaciones sociales, comerciantes y comités de vecinos. La Conferencia Episcopal de Guatemala también ha exigido la renuncia de Consuelo Porras en un comunicado.
La narrativa predominante en las protestas apunta a defender la democracia frente a lo que algunos consideran un "golpe de Estado". El presidente electo, Bernardo Arévalo, ha acusado al Ministerio Público de intentar "revertir el resultado electoral y alterar el orden constitucional".
A pesar de la tensión política, estas manifestaciones han destacado por su tono pacífico y solidario. Sin embargo, recientemente, tras declaraciones de la fiscal general, hubo incidentes violentos en Ciudad de Guatemala. En respuesta, el Ministerio Público solicitó el uso de la fuerza pública contra los manifestantes, lo que generó aún más tensión.
El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, finalmente se dirigió a la nación después de una semana de silencio, sin abordar directamente las demandas de destitución de Porras y Curruchiche, pero resaltando las consecuencias económicas del paro. Mientras el país continúa sumido en la incertidumbre, las manifestaciones se mantienen firmes como un símbolo de la determinación del pueblo guatemalteco en su búsqueda de un cambio democrático y justicia.


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